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Willie y yo: Fantasmas y otras habitaciones

Caribe en el estadio: la serenidad radical de Bad Bunny

Aprender a estar de mi lado (IV): el supremo valor del silencio

Ciudad en clave solar. Spinetta escucha lo que Xul pinta

Irán: cuando “Mujer, Vida, Libertad” deja de ser consigna y se vuelve brújula

Vita brevis: el CD, la luz y el fantasma

Volver al cincel y liberar al ángel del marmol

Aprender a estar de mi lado (III): el arte de soltar la mochila

Celebremos porque hay un dictador menos en el vecindario, pero vigilemos las puertas que se abren

Quito, París y esa distancia que cabe en un cassette

Aprender a estar de mi lado (II): los gestos