Carta a mi padre
Querido Papá: ¿Qué nos diríamos si aún estuvieras aquí? ¿Crees que habríamos llegado a entendernos sin juzgarnos, herirnos o alejarnos? No lo sé. Lo más probable es que hablaríamos de mi madre. O, para ser más precisos, de la mente de mi madre. Te contaría que se ha ido llenando de habitaciones a las que ya no tenemos llave. Que algunas mañanas abre una puerta y todavía estamos todos allí: tú, ella, nosotros, la casa completa. Y otras veces no. Hay días en que los nombres parecen haberse mudado. Los busca. Revuelve cajones invisibles. Mira nuestras caras como quien reconoce una canción pero no recuerda el título. Entonces pienso en ti. No sé por qué. Quizá porque tú conociste la versión completa de esa mujer. La que discutía contigo, la que se reía, la que se enfurecía, la que podía pasar una tarde entera poniendo orden en una casa que nunca terminaba de estar en orden. Yo conservo fragmentos. Tú tuviste el original. Aunq...



